¿Por qué mantener y conservar?

 

razones para realizar seguimiento y mantenimiento en los edificios

 Es cierto que todo tipo de mantenimiento genera un gasto. Pero todo usuario consciente de su condición debe pensar que, en realidad, está haciendo una inversión para evitar incurrir, a corto plazo, en gastos mucho mayores y, ¡quien sabe!, si también en responsabilidades legales, siempre difíciles de asumir.

Algunas razones para realizar seguimiento y mantenimiento en los edificios:

  • Por obligación derivada de la normativa vigente. Existen diversas leyes y normativas en el ámbito de la construcción y la edificación en particular de carácter técnico, pero que imponen diversas obligaciones a los propietarios de los edificios. (Ver la sección Normativas).
  • La falta de mantenimiento puede invalidar los seguros contratados y las garantías con que cuente la vivienda y el edificio. Consulte las cláusulas del Seguro de Responsabilidad de su Edificio, en general no cubren los daños ocasionados por falta de mantenimiento. Además, si su vivienda tiene menos de 10 años, perderá las coberturas de sus seguros de 1, 3 y 10 años.
  • Un edificio mal conservado rebaja considerablemente el precio de mercado de su vivienda en el caso de que quisiera venderla.
  • Por economía. Si no se acomete el mantenimiento preventivo adecuado, cuando llegue la inevitable avería, no habrá forma aceptable de soportar el gasto que originará.
  • Una instalación mal conservada produce mayores consumos. Una instalación envejecida u obsoleta, rinde poco y consume mucho.
  • Seguridad (piense, por ejemplo, en un accidente en el ascensor; una explosión de la caldera de gas …). Un edificio mal conservado rebaja considerablemente el precio de mercado de su vivienda en el caso de que quisiera venderla.
  • Para conservar el propio patrimonio que, en la mayoría de las ocasiones, tanto ha costado crear.
  • Higiene y salud (un atasco en los desagües, la contaminación del agua de depósitos).
  • Confort (una avería en la producción de agua caliente sanitaria, o para calefacción).
  • Para evitar las molestias que generan las averías en las instalaciones, las paradas de los servicios (por ejemplo el ascensor), las obras imprevistas de reparación.

 

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